Capítulo 63 — Límites
Ginebra
Descendiendo del auto apenas llegamos a nuestro destino, libere una bocanada de aire al tomar el teléfono en mis manos, y notar que la batería de esté había muerto, con lo ocupada que estuve el día anterior con la exportación de los árabes, olvidé ponerlo a cargar, y ahora ese descuido me estaba pasando factura. Desafortunadamente por cuestiones de trabajo, una negociación salió a último momento, y viajando al lugar previsto, me sentí asfixiada al no poder hablar c