Capítulo 62 —Agobiado
Narrador:
Él pasó gran parte del día sumergido en el trabajo, los ojos de Jordan necesitaban un descanso tras horas, y horas de revisión sin darse un respiro. En donde, después de seguir investigando el paradero de las misteriosas telas, descubrió que quien las ordenó, fue Robledo. Colocándose de pie, Jordán se limitó a caminar por la oficina, en busca de aire que lo ayudara a pensar con claridad, y al llegar al ventanal, el cual le brindaba una hermosa vista a la ciudad,