Capítulo 39 —Desconfianza
Ginebra:
Mi curiosidad no había menguado acerca del asunto de la madre de Jordán, a pesar de hacerle creer que sí, no me daría por vencida hasta conocer su versión de los hechos.
Tras pasar un día muy entretenido, paseando a su lado en el centro comercial, comprando ropa tomados de la mano; salimos a recorrer las calles de la ciudad, y llegando hasta una de las bajadas que nos llevaba a la playa, una idea llegó a mí, ya que adoraba el mar. Por desgracia, apenas se lo d