Capítulo 21 —Un lío gordo
Jordan:
Cada vez que tenía Ginebra cerca, me volvía loco, no podía evitar tratar de besarla, estrujarla y de procurar hacerla mía. Me estaba matando el guardar silencio, con respecto a lo que había pasado la noche del desfile. Con lo que me había hecho, ella había logrado volverme más loco de lo que ya me tenía. Creo que sintió vergüenza después, por eso se refugiaba, en el hecho de que había bebido de más, para querer hacerme creer que no se acordaba, pero lo record