Capítulo 20 —¿Acaso tenía razón?
Ginebra:
Observar a Cristina darle placer a Jordán con su boca me hizo sentir una ira que jamás pensé experimentar en mi vida; y lo peor de todo, fue su sonrisa cínica al finalizar. Era evidente que él elegía estar con ella antes que conmigo, y fue este el motivo de su rechazo aquella noche. Escuchando como ambos salían de la oficina, mientras mi espalda reposaba en la fría cerámica escondida en el baño, sentí que en mi garganta se formaba un nudo. ¿A que preten