Fernando Cortez
Helena apenas me miró a la cara en el aeropuerto, simplemente me ignoró de todas las formas posibles, ¡y cuando un amigo de la infancia apareció en su campo de visión! Parecía que yo ni existía para ella ahí, y ella empezó a hablarle a la mujer y a preguntarle varias cosas, pero yo no podía dejar de mirarla, era tan hermosa, aun habiéndose cortado el cabello que tanto amaba cuando ¡fue largo! Después de unos minutos también aparecen otros miembros y noto que uno de los soldados