El rostro de Aeris se puso pálido de golpe.
"¡Esto es falso! ¡Hiciste que alguien lo falsificara!", gritó mientras se abalanzaba para arrebatar los documentos.
Drake la empujó a un lado, con una expresión de confusión.
En los papeles había registros claros de transferencias bancarias, copias de acuerdos firmados con la letra de Aeris, y conversaciones de chats. Cada página golpeaba a Drake como un martillo, destruyendo todo aquello en lo que había creído.
"¿Por qué lo hiciste?", preguntó con voz