Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol salió como de costumbre. Hermoso, brillante. Brindaba calor a los seres de abajo. La lluvia había dejado de caer después de cubrirlos por la noche, y aunque había una ráfaga de viento constante y el fresco del bosque los hacía tiritar con frío. Los soldados permanecieron alertas y agradeciendo al sol su calidez.
Habían escuchado de la atrocidad de James y Richard, los caballeros escoltas de la Duquesa. Habían acabado con al menos una docena de mercenarios ellos solos. Bastante







