Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas fechas salían por todos lados, llegando y enterrándose en los árboles. Las hojas caían mientras la pequeña lluvia se cruzaba entre las ramas. Era una confusión de espadas y de brazos.
Norah seguía sosteniendo a Nina que parecía a punto de dejar de respirar, la sangre manchaba su vestido azul y lo volvía oscuro.
No podía dejarla, no podía. ―Espera… no te duermas… no cierres los ojos.
―Mi… milady, debe escapar, esos hombres trataban de matarla.
Era imposible







