—Me haré responsable de ti, definitivamente lo haré; me haré responsable de ti.
—No necesito que te hagas responsable, solo quiero que me dejes ir.
Una lágrima transparente de Clara cayó profundamente sobre su hombro, abrasadora como si pudiera dejar una cicatriz. —Alejandro, te odio con cada fibra de mi ser, no me toques, ¡te detesto!
—Solo quiero estar contigo—Alejandro dijo con voz ronca y temblorosa.
—Alejandro, si querías hacerte responsable, ¿entonces, por qué te divorciaste de mí? ¿Por qu