Justo en ese momento, sonó el timbre de la puerta.
—¿Por qué alguien viene a esta hora? — Aarón estaba muy perplejo.
—Aarón, ve a abrir la puerta. Son invitados que he solicitado—Clara dio órdenes con calma y compostura.
Invitados. La señorita Clara no le había dicho que esperara a ningún invitado esta noche.
Aarón no tuvo mucho tiempo para pensar y se dirigió a la entrada para abrir la puerta.
Fuera de la puerta, estaba una joven de aspecto agradable, de unos veinte años, vestida con ropa depor