—¿Cómo llegaste hasta aquí? — preguntó Clara.
Pol vestía un elegante traje negro y, sostenía un espléndido corcel que brillaba bajo la oscuridad de la noche, como un príncipe encantado salido de un gran palacio medieval.
—Vine a verte.
—¿Cómo están tus heridas? Después de un incidente tan grave, deberías descansar al menos dos meses para recuperarte por completo. Y, ¿qué pasó con el yeso en tu brazo? como sigues — Clara recordó la noche aterradora y no pudo evitar preocuparse por su estado.
—Con