—Pero ¿sabes a quién finalmente le trasplantaron el corazón que inicialmente debería haber sido para su hija? ¡Se lo dieron al hijo del alcalde de México! Y esa pobre niña finalmente, se fue de este mundo debido al tormento del dolor, sin poder esperar a otro donante. Esa es la triste realidad de la burocracia.
La indignación expresada por Teófilo, palabra por palabra como un cuchillo, clavándose en el corazón, oprimió igualmente el pecho de Clara de una manera insoportable. Ella también era méd