Fuera de la ventana, el viento frío del invierno soplaba fuertemente. La habitación estaba tranquila y cálida, creando un ambiente acogedor.
Las camas de ambos estaban una al lado de la otra, separadas por un pequeño espacio, pero Alejandro sentía que ya era como compartir una sola cama. Además, César había colocado con gran cuidado las camas lo más cerca posible.
Cuando Clara se dio cuenta, ya era demasiado tarde. Los tres se retiraron rápidamente, y ella no podía mover la cama por sí sola, así