Alejandro quedó atónito por un instante, sus manos que intentaban consolarla se quedaron incómodamente suspendidas en el aire.
—Parece que estás muy angustiada, solo quería preocuparme por tí.
—Te lo repetiré, mis asuntos personales no tienen nada que ver contigo— respondió Clara sin ánimo de enredarse más en discusión y peleas con Alejandro. Se desplazó rápidamente frente a él, mirando su teléfono mientras corría.
La puerta de la habitación se cerró de golpe.
En un instante, todo rastro de ter