Julio se sintió conmovido en su interior, después de escuchar todo esto. Su mirada hacia Alejandro ya no era hostil como antes. Le dijo con un tono mucho más amigable: —Alejandro, has demostrado tu sinceridad. Has puesto mucho esfuerzo en este regalo. Gracias por tu arduo trabajo. Realmente es de gran valor.
Alejandro respondió con calma: —Julio, estás siendo demasiado amable.
A pesar de su expresión tranquila, Alejandro se sentía emocionado y su corazón latía con fuerza. Era como si después de