Clara tarareaba una canción mientras caminaba sola hacia el salón de la celebración.
Ella sabía que Fátima estaba totalmente acabada.
Conocía a Leonardo lo suficiente como para saber que a los hombres les importaba su reputación. Hacer quedar mal al joven García le costaría muy caro a la vulgar Fátima.
Atreverse a molestar a la hermana de Clara tenía un precio.
—Clara—una voz seductora y profunda sonó detrás de ella.
Su corazón se estremeció repentinamente, apretando los dedos.
Bajo el cielo, no