Los invitados ingresaron a otra sala, preparándose para asistir a la subasta.
Clara se alejó de los medios y se retiró, evitando la atención y buscando tranquilidad en el pasillo.
—Señorita—Aarón apareció apresuradamente a su lado, con preocupación en sus ojos: —¿Está bien?
—Son solo unos periodistas molestos, ¿qué podría pasar? ¿Creen que pueden causar mucha conmoción?
Clara mantuvo la calma, frunciendo ligeramente el ceño: —En este momento no deberías estar a mi lado, deberías estar en la sal