—¡Ah! ¡Que viva el Señorito Rodríguez! ¡Viva el joven Rodríguez!
—¡Carajo! ¡Rodrigo es demasiado generoso! ¡Me voy a hacer socio de ACE en este mismo instante!
—¡Voy a renovar mi membresía por dos años más! ¡El joven Rodríguez es confiable!
Los invitados estaban muy conmovidos y emocionados.
Luisana recibió al instante un mensaje de texto del departamento de ventas: ¡Las ventas de esta noche fueron las más altas desde la apertura!
Aunque Rodrigo era increíblemente rico, no era un riquillo estúpi