—Me gustó mucho esta horquilla y creo que es perfecta para Clara.
Álvaro sonrió con gran calidez y sinceridad, —Alejandro, es solo un pequeño regalo, espero que no lo encuentres inapropiado.
Alejandro cerró con delicadeza la caja directamente y la empujó de nuevo al centro de la mesa, con una mirada muy profunda y oscura:
—Este regalo es demasiado valioso, agradezco el bello gesto de mi hermano, pero debo rechazarlo en nombre de Clara.
Álvaro no mostró ningún signo de incomodidad y continuó sonr