Aarón habló seriamente, sacando un montón de documentos de su maletín y distribuyéndolos uno por uno entre los directores.
—¿Acuerdos de confidencialidad?
La sorpresa invadió a todos, sintiendo una pizca de humillación total, y no pudieron evitar preguntar: —Señorita, ¿qué significa esto? Todos somos socios comerciales de su padre durante muchísimos años, ¿quién no ha sido su compañero de batallas? ¿Es que no confía en ninguno de nosotros? ¿Está menospreciándonos?
La mirada de Clara se mantuvo m