Beatriz, quien había estado esperando ansiosamente la reaparición de Celeste, agarró el brazo de Alejandro y dijo: —Cariño, vamos a interceptarla y hablar con ella otra vez. Tú eres el CEO de Grupo Hernández, tu estatus es prestigioso. Si la presionas, seguramente aceptará diseñar mi vestido de novia.
Alejandro frunció el ceño pero fue arrastrado por Beatriz.
—Señorita Celeste, en realidad vinimos aquí para pedirle que diseñe un vestido de novia para mí. Me voy a casar con el señor Hernández el