Porque Ema empujó a Elena con sus propias manos.
Esta mujer hipócrita, traicionera y malvada, mató al amor de su vida. Y él, sin tener ni idea, la mantuvo a su lado durante veinte largos años, consintiéndola por completo.
Ema merece realmente la muerte. Pero él, ¿no fue también cómplice de la crueldad?
Enrique apretaba fuertemente sus dientes traseros, su mirada llena de odio y venganza se clavaba profundamente en el pálido y envejecido rostro de Ema. El dolor en su corazón y la imagen sonriente