Las palabras de Javier golpearon fuertemente las cuerdas internas de Celeste. Sin embargo, ella aún decidida, empujó con fuerza su abrazo y escapó con agilidad de su contacto.
—No te preocupes, no soy tan sentimental. Este tampoco es mi primer beso, en realidad no necesitas preocuparte por mí— Celeste movió su cabello suavemente, agitando la mano con despreocupación. —Es cierto que Javier es guapo, pero me gustan los hombres un poco más traviesos. No me interesa tú.
¿A ella le gustan los hombres