—No puede ser Leonardo. —Alejandro dio un análisis decisivo mientras Clara se encontraba bastante confundida, como un consejero junto a una reina. —Porque ya ha alcanzado su objetivo, no es necesario hacer nada más, infiltrarse en la cárcel y correr el riesgo de matar. Ya ha sufrido las graves consecuencias de su impulsividad, no es posible que lo haga por segunda vez.
—Sí, también pienso lo mismo. —Clara afirmó con convicción.
—Aunque no hay pruebas, siento que esto es obra de Pol. Además, con