—Alejandro, tú todavía tienes apetito para comer, pero si fuera tú, no podría ni pasar un solo bocado.
Javier bebió de un trago el agua fría en su vaso y lo dejó caer pesadamente sobre la mesa. —El caso de Ema, el próximo viernes comienza el juicio.
Al mencionar a Ema, que no había aparecido durante mucho tiempo, las expresiones de todos se volvieron algo sombrías.
—Lo sé, siempre lo he recordado, he estado esperando con ansias este día.
Alejandro frunció el ceño ligeramente, su voz tensa y apag