Clara miró fríamente a Javier. —Cuando me llamaste esta noche, estabas temblando de miedo de que Juan hiciera algo contra Alejandro. ¿Y ahora, en cuestión de horas, has cambiado de opinión?
—¡Oh, genial! ¡Así que fuiste tú quien lo delató, Javier!
Juan entrecerró los ojos, clavando una mirada feroz en Javier. Apretó los dientes. —¡Te voy a partir en dos!
—¿Alguien se ha atrevido a hablarme así, hermano mayor? ¡Qué falta de respeto! Clara, no lo controles. Este tipo merece ser lanzado desde el ba