Después de la firma del contrato, Enrique finalmente se sintió aliviado, exhalando un suspiro de profunda tranquilidad.
El logro de este gran proyecto podría considerarse como un impulso para la moral del grupo, y también ayudó a recuperar en gran manera algo de la dignidad perdida anteriormente.
De vuelta en la oficina, Enrique no pudo esperar y se conectó nuevamente con Álvaro.
—Padre, me alegra, felicidades, ha conseguido otro importante proyecto de colaboración.
En este momento, Álvaro ya es