Mundo ficciónIniciar sesiónVer a Eira rota, con los ojos anegados en lágrimas y los labios temblando por la verdad que Draco le había escupido, me dolió más que cualquier bofetada de mi padre. Quise matar a mi hermano en ese mismo instante por haberle quitado el velo de inocencia que yo tanto me esforcé por mantener.
—Eira, mírame —le pedí,







