Cuando los miembros de la familia Flores entraron, vieron a Fernanda sentada tranquilamente en el sofá.
Diego soltó un suspiro de alivio.
Poder ver a Fernanda significaba que el asunto de hoy podría resolverse con facilidad.
Saludó primero: —Buenos días, señora.
Fernanda saludó y les indicó que se sentaran, su mirada se posó en Sofía: —He oído que ayer no solo perdiste al bebé, sino que además entraste en la sala de emergencias. Y hoy ya estás aquí para verme.
El rostro de Sofía palideció al ins