Abuelos.
Esas dos palabras rara vez se mencionaban en la familia Flores, solo cuando Renata enseñaba a Daniela a pintar. Y aun así, se limitaba a temas muy relacionados con el arte.
Daniela sabía con claridad que sus abuelos eran muy talentosos en el campo de la pintura, pero no sabía nada más. Renata nunca absolutamente hablaba de ellos y siempre le advertía que no mencionara nada delante de Diego.
Cuando era pequeña, Daniela no entendía muy bien por qué, pero al crecer, comenzó a comprenderlo.