Daniela fue al hospital para hacerse un exhaustivo chequeo.
El embarazo le había causado grandes molestias y los médicos no estaban muy optimistas sobre la situación del feto. Le habían indicado que debía hacerse chequeos semanales.
Después de hacerse un análisis de sangre y una ecografía, Daniela llevó los resultados al médico.
Tras confirmar que no había signos de un aborto inminente y que los resultados eran normales, el médico sonrió con agrado: —El feto en tu vientre es muy fuerte. Por ahor