Su beso era hábil, mi mente estaba en blanco, respondiendo involuntariamente a su beso. Por un momento, el silencio en el auto se tornó pesado, lleno de una atmósfera ambigua.
Pasó mucho tiempo antes de que me soltara. Abrí los ojos y caí profundamente en sus ojos, que parecían torbellinos.
Observándolo tan de cerca, no podía encontrar ningún defecto en su apariencia ni en su personalidad. En comparación con Gaspar, no había duda de quién era superior.
Pensé que Gaspar era perfecto, pero desde q