Al evocar la mirada arrogante y satisfecha que aquella mujer exhibió al abordar la patrulla policial, me invadió un profundo sentimiento de remordimiento y pesar. ¿Por qué permitimos que presentara la denuncia en nuestra contra? De no haberlo consentido, quizás en estos momentos no nos encontraríamos en una situación tan adversa y desfavorable para nosotros.
—Jazmín, ¿qué procederemos a hacer ahora? ¡De ninguna manera podemos aceptar la imputación de estos cargos delictivos!—inquirió Gala con ev