—Solo digo la verdad. Ah, por cierto, ¿no ibas a llamar a la policía? ¿Por qué ahora no te atreves?
Gala nunca ha temido enfrentar amenazas, ya sean de hombres o mujeres. Ella las desafía sin miramientos.
Además, si llamaban a la policía, la primera en agredirnos fue esa mujer al arrojarme agua. Incluso si vamos a la comisaría, tendremos la razón de nuestro lado, por lo que denunciarlas nos beneficiaría.
—¡Entonces llamaré ahora mismo!
Al ver la tenacidad de Gala, esa mujer sacó su teléfono móvi