Yo sólo quería ayudarla y por eso le dije esas cosas, pero ella no me creyó. Es más, pensó que debido a la traición que sufrí, creo que todos los hombres de este mundo son infieles.
Originalmente estábamos hablando de Gala, pero ahora ella cambió el tema a mí y encima delante de Damián, abriendo viejas heridas, lo que me entristeció.
—Gala, ¿no me crees?
Miré a los ojos a Gala, insistiendo un poco.
—Damián es mi novio ahora y le he entregado todo, así que confío en que me ama.
Gala me miró a lo