Él encendió el auto y comenzó a conducir lentamente, sin decir una palabra, y el ambiente se volvió un poco pesado.
—Señor Armando, ¿qué asunto te trae a buscarme hoy? Si no tienes nada importante, déjame salir del auto. Esta noche tengo cosas muy importantes que hacer.
Ya era por la tarde y Gala pronto saldría del trabajo. Hoy por la noche, tengo que contarle lo que hizo ese imbécil de Damián, no puedo dejarla en la oscuridad. Ella es tan inocente que puede que no sospeche que Damián la está tr