Williams estaba de pie frente a la ventana, mirando cada cinco minutos su reloj, Susan lo observaba desde lejos en silencio, cuando él la llamó ella solo se aproximo y espero que él le hablase.
-Tú serás la encargada de acompañarla donde fuese necesario, ella querrá comprar ropa, muebles, plantas-dijo sonriendo y agrego-trata de que se sienta cómoda y que nada le falte, lo más probable es que se callé antes de pedir, por ello deberás hacerlo tú... a mí, gánate su confianza y por nada la dejes s