El sol apenas ha salido sobre París y Louis ya está de pie, implacable. Su mirada sombría está fija en la ventana, la espalda recta, los puños apretados. En el aire flota un silencio pesado, cargado de esa fría ira que apenas logra contener.
— ¿Su nombre?
El tono es gélido, cortante. El hombre que se encuentra frente a él baja instintivamente la cabeza.
— Thomas Lefèvre. Hijo de un abogado sin mucha importancia. Estudia en el mismo centro que ella.
Una sonrisa sin calidez estira los labios de L