En la entrada trasera del edificio, una cámara especial colgaba del cuello de Janice. Habían pasado más de dos horas desde que acampó allí, pero no vio a nadie entrar ni salir.
Estaba un poco escéptica de que tal vez se había ido al lugar equivocado. Mientras se preguntaba, Lucy llamó.
"Janice, ¿cómo van las cosas de tu lado?"
Janice miró la puerta trasera vacía,
"Nadie".
"De ninguna manera. Ya ha pasado tanto tiempo. Es casi la hora de almorzar. ¿Por qué no ha aparecido todavía?" Lucy se quejó