Esa risa la hizo sentir incómoda.
Janice abrazó a Nino y se agachó a un lado. Frente a estas personas, ella y Nino parecían excepcionalmente débiles.
Después de una carcajada, el líder dio una orden.
Inmediatamente, alguien se acercó y tomó a Nino de sus brazos.
Janice se negó a dejarlo ir, pero fue empujada al suelo por sus esfuerzos.
Había algo húmedo en el suelo. Sintió que sus manos estaban manchadas con algo sucio. Su rostro se puso pálido cuando vio la Sangre en sus manos.
"¿Que es