Vicente Cooper.
Cuando salí de la habitación en la que me alojaba cargando mi maleta, me encontré cara a cara con Angélica que llevaba un vestido que dejaba ver todas sus curvas y un tacón puntiagudo de color rosa.
¿Cuántos pares de tacones trajo ? - pienso y sonrío apreciando lo vanidosa y femenina que es.
Nos montamos en el coche que alquilé para desplazarnos mientras estábamos en el pueblo, el corto trayecto se hizo en total silencio, cada uno perdido en sus propios pensamientos.
Aún en el p