Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa hago ponerse de pie y la pongo boca abajo sobre la mesa. Le sujeto las manos a la espalda, sus caderas están dobladas hacia mí y mi miembro palpita dentro de sus pantalones, ansioso por ser liberado. Le bajo las bragas que lleva, doblo las rodillas y empiezo a lamer su raja, no tardo en escuchar sus gemidos, cuando veo que está lo suficientemente mojada retiro mi miembro y se lo meto sin un ápice de delicadeza.
- ¡Sí, Iurii! - grita mi nombre







