Capítulo 32: Eres mi esposa, puedes hacerlo.
“Suéltame ya” grito Carolyn una vez más, mientras intentaba quitarse de encima a James que no dejaba de intentar besarla.
Mientras Carolyn más luchaba contra el, la ira de James se incrementaba, no podía creer que esta mujer que siempre dijo que lo amaba se rehusara a ser besada por el con tanta ferocidad, todo esto era culpa de ese hombre.
James cada vez ejercía más fuerza a pesar de que su cuerpo no estaba en buenas condiciones, pero los celos en el lo estaban volviendo loco y Carolyn se sent