Capítulo 28: Mereces un castigo.
A la mañana siguiente Carolyn se sorprendió al sentir que su almohada se había vuelto muy dura y sin entender que era lo que ocurría empezo a tocar y pellizcar sin parar.
“¿Por qué esta tan dura?” pregunto llena de queja como una niña pequeña sin abrir los ojos aun.
Jared al escucharla la miro sin poderlo creer, ella aun era capaz de quejarse despues de no dejarlo dormir bien por estarlo usando como almohada toda la noche, el no había querido despertarla por no avergonzarla, pensando que un mo