16. La pesadilla
Emanuele sabe que no puede estar besando a Joshua. Sabe que aunque Thabata era un completo idiota que se merecía todo lo malo, ella seguía siendo la novia del maravilloso hombre que estaba allí de pie. Lo sabe, pero no le importa.
Los fuertes y torneados músculos hacen levitar el cuerpo de la pelirroja. Y el deseo... El deseo fluye libremente por sus venas.
El calor que emanaba de su piel era de otro mundo. Había entrega en cada movimiento de su lengua, una urgencia que Emanuele no entendía del