Narra David de María
Después de esa noche tan intensa y tan apasionada, caí rendido de sueño y motivos me sobraban, podía ser por la borrachera que traía encima, por la intensa actividad con Alondra o por el cansancio tan intenso, que acumulé durante todo el día. No sé cuál de las 3 alternativas o si fue el conjunto de las tres lo que me llevó a caer inconsciente en mi cama, tanto que por la mañana siguiente cuando el intenso y espantoso dolor de cabeza me despertó no vi a Alondra y con solo ab