Narra David De María
Me sentía de la fregada, después de varios días, sin saber de Alondra y sin verla. Mi madre y mi abuela e incluso Fina Morgan, hablaron conmigo y me pidieron que reconsiderara lo de Alondra, que viera mejor las cosas, para que pudiéramos arreglar lo nuestro, lo cierto era que, yo había conocido otra faceta de Alondra y era una que no me había agradado para nada, pues no sé, ni como fue capaz de burlarse de la muerte de Lola, porque feliz si estaba y entonces, estando a sola