Narra David De María
Al salir del cine, Sabadelle y Romina, querían que fuéramos un rato al bar, pero yo me sentía muy cansado y tenía ganas, además de ahora que ya estaba reconciliado con Alondra, irnos ella y yo solos al piso, para relajarnos y estar solos en la buhardilla, andábamos, además demasiado elegantes, ella y yo, para ir al bar, pues ambos traíamos puesta la ropa de ayer.
-No puedo creer, que no quieran venir con nosotros al bar, colega - Dijo Sabadelle, sin poder creer - Por favor,