Narra Alondra Ferreyra
Ese día cuando desperté, tomé té con Carmen y con su prima, la señora Viri, quién era muy atenta y amable y conocí a la amiga de ambas, a la señora Begoña, que era también muy buena persona. Carmen, se había salido de la casa y yo, creía saber a dónde se había ido. Ella se había ido a ver a David y me dejó desayunando, con la señora Viri y con Begoña. Yo pensaba dentro de mí, muchas cosas, acerca de lo que había pasado con David, pero, seguía montada en mi pensar, quería